“ESCANDALO”
En cualquier sociedad civilizada del mundo, la denuncia del director general de Impuestos Internos (DGII), de que instituciones del sector público no reportan a la Administración tributaria el dinero que retienen a terceros, causaría un escándalo mayúsculo, al revelarse que el propio Gobierno incurre en una infracción de tipo criminal.
Si no fuera porque lo acaba de revelar el propio director de Impuestos Internos, nadie creería que el Gobierno se roba a sí mismo, al retener y disponer en provecho de instituciones, o quién sabe si de particulares, dineros de los contribuyentes que deben finalmente ser depositados en la Tesorería Nacional.
Se creía que la elusión fiscal sólo correspondía al sector privado, especialmente al no transferir a la Dirección General de Impuestos la totalidad o parte del dinero retenido por la aplicación del Impuesto a la Transferencia de Bienes Industrializados y de Servicios (Itbis), pero ahora se sabe que instituciones gubernamentales también violan la ley penal.
El licenciado Félix admite que el principal evasor que tiene la Administración tributaria es el sector público, confesión que en Estados Unidos, por ejemplo, caería como una bomba atómica, pero aquí el problema no se resuelve con cárcel, sino con la instalación de una impresora para factura electrónica en dependencias oficiales.
Los contribuyentes, que cumplieron con la ley al entregar a instituciones públicas sus importes de impuestos, también resultaron estafados porque la totalidad o parte de esos dineros fueron usados en provecho de terceros y en perjuicio del Estado, cuyos ingresos fiscales se reducirán este año en más de 30 mil millones de pesos. Ya se sabe por qué.
Escrito por: Editorial El Nacional, 30-11-2012

